Desde que escuché el absurdo eufemismo de la ministra Ibáñez refiriéndose a la emigración como movilidad exterior me he estado preguntando porqué tenemos unos políticos tan imbéciles e incapaces. No es nuevo en este gobierno ni en este partido ni tampoco en el otro, la imbecilidad debe ser contagiosa o debe tener algún tipo de mecanismo de activación una vez se llega al poder.
España está en una situación crítica, sin rumbo, hacia un estado de depresión que nos va a devolver a los años setenta. El mero hecho de formar parte de la Unión Europea no lo veo como suficiente revulsivo. Se siguen destruyendo empleos y la población sin trabajo es tan alta que dentro de poco el umbral de la pobreza va a empezar a elevarse preocupantemente. Sin un estado fuerte capaz de ayudar a las familias, sin posibilidades de empleo, con familias enteras en paro y sin ningún sector productivo pujante se hace difícil vislumbrar un futuro.
Por eso, en vez de maquillar las cifras y hablar mediante circunloquios este gobierno debería decir las cosas claras. Sería algo así como: “Miren ustedes, esto se va al carajo, no hay trabajo ni para todos y ya ni siquiera para algunos. Simplemente no lo hay y hay que buscarlo fuera. En América Latina crecen con fuerza, en Alemania siempre buscan ingenieros, en Inglaterrra médicos y enfermers y luego siempre está la opción de otros países como Australia, poner ladrillos en Oriente Medio,etc… Váyanse ustedes allí, encuentren trabajo y envien dinero a sus pobres familias. Con suerte en 20 años porán regresar, encontrar aquí empleo y disfrutar de su país. Mientras tanto deberemos recurrir a lo que siempre se ha hecho en estos casos: emigrar”
Por supuesto este “speeche” debería ir acompañado de medidas para fortalecer los consulados y oficinas comerciales en el extranjero, que ahora mismo solamente sirven para que los becarios se peguen un año de vacaciones y para cubrir otros puestos funcionariales. Dicho de otra manera, o en roman paladicno, funciona como el mismisimo culo.
Y ya de paso, podríamos ser un poco inteligentes y comenzar a facilitar las condiciones de visados para miles de turistas latinoamericanos que quieren visitar nuestro país y gastar su dinero. En vez de eso, seguimos pensando que son unos panchitos que no son suficientemente buenos para nosotros y les ponemos restricciones de entrada, como si alguien quisiese emigrar a un país con un 27% de paro y subiendo.
Señores gobernantes, dejen de ser unos estúpidos y dejen de preocuparse por sus futuros votos. Desde ya les digo que nadie les va a votar. El resultado va a ser tan ajustado que ganará el que tenga más de un centenar de votos.
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